Técnicas Endoscópicas
Mediante el uso de técnicas
endoscópicas de mínimo abordaje abdominal, como la conocida Laparoscopia (exploración
de la cavidad abdominal y sus órganos por medio de pequeños telescopios) y la
Salpingoscopia (exploración de las trompas uterinas), o de endoscopia por vía vaginal,
inclusive sin anestesia, como la Histeroscopia (exploración de la cavidad uterina),
podemos diagnosticar con la mayor precisión las diferentes enfermedades que se presentan
en los órganos internos femeninos (útero, trompas, ovarios y vejiga) y además
intervenirlas corrigiendo estas alteraciones, al igual que se hace por cirugía
convencional (Laparotomía), sin necesidad de hospitalización.
Se opera e interviene por pequeñas incisiones en la piel, la mayoría menores de 1 cm, en zonas en que generalmente no son notorias. Así, estas intervenciones se realizan en forma totalmente ambulatoria, con incapacidades cortas y bajas laborales de menos de siete días. Los resultados cosméticos son excelentes.
Las intervenciones que antes se realizaban por grandes incisiones abdominales por Laparotomía, con cicatrices molestas, hospitalización de dos o más días, incapacidad prolongada y bajas de más de cuatro semanas, son las mismas que ahora realizamos en nuestra unidad de cirugía, pero en forma endoscópica; es decir, usando telescopios e instrumentos de menos de 10 mm y 5 mm, y con mínimo acceso a través de la pared abdominal o de la vagina.
Laparoscopía
La Laparoscopia es el abordaje de los
órganos abdominales a través de una incisión intraumbilical y otras dos o tres por
encima del pubis inmediatamente por debajo del vello púbico. Sirve para intervenir
enfermedades en las paredes y superficie del útero, en las trompas uterinas, en los
ovarios y en ocasiones, si es necesario, también se puede quitar el apéndice. Las más
comunes en el útero son los miomas o fibromas. Las trompas pueden ser fácilmente
intervenidas; en algunos casos, cuando la enfermedad que tienen lo permite, se pueden
recuperar a través de intervenciones microquirúrgicas endoscópicas o inclusive si
están completamente alteradas y no cumplen su función, se pueden extraer. La mayoría de
los quistes de ovarios, especialmente los producidos por endometriosis, pueden ser
intervenidos completamente con estas técnicas y asi salvar tejido ovárico, pero si el
caso lo requiere, se pueden retirar completamente los ovarios, así como también quitar
algunos tumores sólidos de los mismos.
Salpingoscopía
La Salpingoscopia es una endoscopia que
sirve para ver por dentro de' las trompas uterinas, su abordaje se hace durante y a
través de una laparoscopia, introduciendo un pequeño telescopio de 2 mm por la misma luz
de las trompas para su evaluación. Esto permite determinar con mayor precisión si una
trompa enferma es susceptible o no de recuperarse con cirugía conservadora o si, por el
contrario, es mejor extirparla completamente.
Histeroscopía
La Histeroscopia es la exploración del
útero por dentro de su cavidad y se aborda por la vagina, a través del cuello
uterino. No requiere cortes en la piel. Cuando se hace con un fin diagnóstico no precisa
de anestesia, pues el telescopio que se usa tiene un grosor de menos de 3 mm. Es tan
sencillo como colocar un dispositivo intrauterino (DIU) y puede hacerse en el consultorio,
permitiendo el tomar pequeñas muestras de tejidos para estudio (biopsia) y practicar
pequeñas intervenciones. Sólo en algunos casos la operación se realiza con anestesia
general en quirófano.
Las operaciones por histeroscopia más frecuentes son la extracción de pólipos y también la de miomas o fibromas. Con gran facilidad se operan malformaciones como los tabiques o septos uterinos, que antes requerían extensas cirugías abdominales. Las adherencias intrauterinas no tienen mejor método para ser tratadas.
Es una técnica ideal para la ubicación y extracción de cuerpos extraños intrauterinos, la evaluación de la cavidad uterina en el fallo de implantación de embriones en reproducción asistida, el aborto o pérdida recurrente y en la desobstrucción de los ostium tubáricos uterinos bloqueados por moco condensado. También en la evaluación de las hemorragias uterinas y la toma de biopsias dirigidas especialmente en mujeres con la menopausia y, últimamente, en la exploración para el diagnóstico de precisión y toma de muestras selectivas para estudio citogenético de los embriones detenidos previo al legrado uterino.