Director Médico:
Dr. Carlos Vergara Herrera
¿de qué se
compone el aparato reproductor femenino?
Lo célula reproductora femenina se llama óvulo (ovocito).
Desde el nacimiento, la niña posee un capital de 300.000 a 400.000 óvulos.
Estos óvulos están guardados en unas pequeñas bolsi-tas llamadas folículos, que a su vez están contenidas en los ovarios.
Estos folículos permanecen inactivos durante toda la primera infancia.
¿de qué se
compone el aparato reproductor masculino?
La célula reproductora masculino se llama espermatozoide. Los espermatozoides son producidos regularmente, por millones, en los dos testículos del hombre. A fin de madurar, efectúan un largo recorrido en los conductos seminales (canales muy finos, pegados unos con otros, que forman los testículos). Estos canales se encuentran en el epidídimo en donde millones de espermatozoides terminan su maduración y están almacenados. Los espermatozoides salen luego del epidídimo a través del canal deferente. Este canal penetra en el abdomen y llega hasta las vesículas seminales. Al líquido seminal se van a agregar aún las secreciones de la próstata. En el momento de la eyeculación, los espermatozoides que se encuentran bañados por el esperma son expulsados fuera del pene del hombre. El espermatozoide está formado por una cabeza, cubierta por un acrosoma que contiene las enzimas necesarias para penetrar y disolver la zona pelúcida del óvulo. También está provisto de una larga cola (filamento) que le permite propulsarse hacia adelante
¿COMO SE DESARROLLA EL CICLO MENSTRUAL DE LA MUJER?
Durante la adolescencia aparece el ciclo menstrual. Es un periodo que dura un promedio de 25 a 35 días y que se repite cada mes hasta la menopausia.
En la primera parte del ciclo, la glándula hipófisis (que se encuentra en la base del cerebro) segrega una hormona -FSH- que estimula la maduración de varios folículos. Muy pronto, uno de ellos dominará y crecerá hasta alcanzar un tamaño de 25 mm de diámetro. Al mismo tiempo, este folículo verterá en la sangre una hormona -estradiol- que permitirá a la mucosa uterina (endometrio) desarrollarse y al cuello del útero segregar una sustancia llamada moco cervical. Todo el aparato reproductor femenino se prepara a recibir un embrión y a ofrecerle las condiciones ideales para una buena anidación.
Hacia la mitad del ciclo (alrededor del día 14), la glándula hipófisis libera una segunda hormona -LH- en el organismo. Esta hormona provocará la ruptura del folículo que ha alcanzado la maduración. El óvulo, que ya es fecundable, es expulsado de su folículo y se separa del ovario: es la ovulación.
El folículo roto se llena de sangre y se transforma en un cuerpo amarillo, que segrega otra hormona - la progesterona-, que es responsable del aumento de la temperatura del cuerpo de la mujer, desde la mitad del ciclo. Esta hormona prosigue el trabajo ya comenzado por el estradiol para favorecer la anidación.
El óvulo, ya fuera del ovario, es recogido por el pabellón de una de las trompas de Falopio (canales que unen los ovarios al útero). En este largo y estrecho conducto el óvulo podrá encontrarse con los espermatozoides y ser fecundado. Si el encuentro entre estas dos células reproductoras (óvulo y espermatozoide) no se produce, el óvulo degenera rápidamente. La mucosa uterina, que se vuelve inútil, es evacuada más o menos catorce días después de la ovulación: es la menstruación (la regla).
¿COMO Y DONDE SE PRODUCEN LA FECUNDACIÓN Y LA ANIDACIÓN DEL ÓVULO FECUNDADO?El hombre y la mujer tienen relaciones sexuales.
Cuando el hombre eyacula, se expulsan entre 40 y 300 millones de espermatozoides. Estos tienen que recorrer un largo camino que los conduce, por el cuello del útero, al útero y hasta las trompas de Falopio, donde pueden encontrarse con el óvulo. Este recorrido mide unos 15 a 18 centímetros.
Millones de espermatozoides se agotan por falta de vigor. Otros se dispersan. Sólo un número reducido tiene la suerte de llegar hasta la meta. Un óvulo vive 48 horas. En cambio, los espermatozoides pueden vivir en las trompas de 3 a 6 días. El encuentro entre los dos gametos -masculino y femenino- es cada vez el signo de un milagro extraordinario.
Los cientos de espermatozoides que encuentran el camino hacia el óvulo no han terminado con las dificultades. Ahora deben atravesar la zona pelúcida que envuelve y protege el óvulo. Sólo uno lo logrará: la fecundación se produce. Es la fase del óvulo fecundado o impregnado (cigoto).
Unas veinte horas después, los cromosomas contenidos en los núcleos masculino y femenino se asocian y crean la primera célula que se divide inmediatamente en dos. Cada catorce horas, una nueva división aumenta el número de células (4, 8,16, 32...). Este conglomerado de células es llamado por los científicos: el embrión.
Este embrión todavía tiene que viajar durante dos o tres días por las trompas de Falopio, continuando sus divisiones, hasta llegar a constituir más de un centenar de células. Sólo en ese momento se distinguen las primeras células embrionarias que formarán luego el feto. Las demás servirán a nutrir este embrión formando la futura placenta.
Durante esta fase, el embrión llega al útero y se mete bajo la mucosa uterina (el endometrio): se trata de la anidación o implantación. El inicio de un embarazo...
Si todo va bien, el útero y el endometrio van a recibir, alimentar y proteger el desarrollo de un pequeño ser durante nueve meses. Las probabilidades de concepción natural son solamente del 10 al 30% por ciclo.